habitaciones alquiladas

      Comentarios desactivados en habitaciones alquiladas

 

 

Dentro de unos pocos días comienza la titánica labor de encontrar acomodo en otra ciudad a nuestros hijos estudiantes. Buscar un alojamiento acorde a un presupuesto, que incluya buena comunicación, ambiente agradable y demás cuestiones son un tema a resolver a contrareloj. Es necesario mirar in situ muchos lugares, y decidirse casi de inmediato dada la alta demanda.

En igual situación nos podremos encontrar si estamos pensando en un traslado por trabajo: usualmente no es gran cosa lo que vamos a trasladar, ¿o sí?. No siendo la misma responsabilidad alquilar una habitación que un piso con otras personas, lo que sí es necesario para evitar disgustos muy importantes e inesperados son los problemas habituales que podemos tener o causar. Por ejemplo si perdemos las llaves y necesitamos entrar, ¿llamamos a un cerrajero? Se nos queda un grifo abierto y calamos al vecino. ¿es un problema del dueño del piso? Entran a robar y desaparece nuestro portátil aunque la habitación tenía cerradura independiente, ¿me restituirá su valor el dueño del piso o el inquilino titular en su seguro si me ha subarrendado?

La solución primera y que siempre marcará la solución como más adecuada es el aseguramiento propio de nuestras cosas. Porque como hemos señalado no es tanto el limitado valor de los bienes, sino el costo de nuestras responsabilidades. Aunque el propietario del inmueble sea el último responsable y pueda tener asegurada la vivienda, en el caso de responsabilidad civil, su compañía nos reclamará los daños ¿Por qué? Sencillo: nosotros somos terceros, no asegurados ni beneficiarios (lo es el vecino perjudicado). Es una práctica cada vez más extendida por las compañías que antes no “repetían” Este término asegurador significa que se reclama la suma satisfecha del siniestro por nuestra responsabilidad en el mismo. Igualmente si necesitamos un cerrajero por robo, nos cubre como perjudicados directos y también nuestras cosas. Y en caso de tener problemas, contaríamos con asesoramiento legal, fundamental para tener claro medios de proceder y soluciones.

El simple hecho de tener nuestras cosas de forma temporal, o bajo el techo de un tercero no las convierte en suyas y por tanto protegidas bajo su responsabilidad o seguro. Sí podrían estar aseguradas si el tomador incluye en su póliza bienes propiedad nuestra convenientemente declaradas.